CientÃficos de Wild Way esperan poder salvar a los Pinzones de Darwin de las moscas parásitas
Para luchar contra las larvas sanguinarias que están diezmando a las aves cantoras de las Islas Galápagos, los investigadores están considerando una apuesta arriesgada.
Large Cactus Finch in the Galapagos Islands, Ecuador.Foto:/Flickr (CC BY-NC-ND 2.0)
En una remota isla de las Galápagos, placas de Petri llenas de gusanos devoradores de sangre representan la esperanza. Un pequeño y macabro rayo de esperanza, pero aún asÃ, esperanzador. Es porque aquÃ, en la Estación de Investigaciones Charles Darwin en la Isla de Santa Cruz, los cientÃficos están trabajando sin descanso para salvar las aves de las Islas Galápagos de la mosca parásita Philornis downsi. En la adultez las moscas son relativamente inofensivas, ya que se alimentan de frutas. Pero cuando es momento de poner sus huevos, desatan una amenaza sobre las aves cantoras de las Galápagos: larvas que se alimentan de la sangre de las crÃas y, con frecuencia, las matan.
Las larvas de P. downsi son criaturas desagradables. Según Causton, las moscas infestan los nidos de al menos 18 de las 24 especies de aves terrestres autóctonas de la cadena de islas, y las moscas hembras pueden poner hasta 200 huevos, más que suficientes larvas para . Una vez que nacen, las larvas comienzan su ataque al engancharse en las fosas nasales de las crÃas y alimentarse de su carne. En su segunda etapa, los parásitos se mudan al nido y esperan hasta la noche para alimentarse de la sangre de las crÃas.
No es fácil imitar el ciclo de vida de la P. downsi en el laboratorio. Primero, los investigadores capturan moscas hembras con trampas McPhail llenas de una mezcla de papaya y azúcar y las llevan al laboratorio para esperar a que pongan los huevos. Cuando los huevos eclosionan, las larvas emergen en busca de la sangre de las crÃas. Los investigadores no pueden sacrificar aves salvajes por su trabajo, asà que han tomado un enfoque más creativo: alimentan a las larvas con sangre de pollo, "lo más cercano al alimento de las P. downsi en estado salvaje que pudimos conseguir", dice Lahuatte.